En las ofrendas, el papel picado parece ligero; en el taller, su elaboración exige dibujo, pulso, herramientas y repetición. San Salvador Huixcolotla, Puebla, se ha convertido en una referencia de este oficio, y en 2026 comenzó formalmente un nuevo capítulo para proteger su nombre.
Del diseño al golpe de cincel
El catálogo del Centro de Información y Documentación Alberto Beltrán conserva una publicación dedicada a la historia del papel y a las técnicas de los artesanos de Huixcolotla. La pieza no se obtiene recortando una sola hoja: en el método tradicional se superponen capas sobre una plancha y se perforan con cinceles de distintas formas.
El diseño se convierte en una guía de vacíos y puentes. Cada corte debe abrir la figura sin romper las zonas que mantienen unido el papel. Esa tensión explica por qué dos banderines con una calavera pueden tener calidades muy distintas aun cuando compartan el mismo motivo.
Una solicitud de protección, no un título concedido
El 7 de julio de 2026, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial publicó en el Diario Oficial de la Federación los datos de la solicitud para declarar la indicación geográfica “Papel Picado de San Salvador Huixcolotla, Puebla”. El documento acredita el inicio del procedimiento; no debe describirse todavía como una declaratoria definitiva.
La precisión importa porque una indicación geográfica vincula un producto con un territorio y con características reconocibles de elaboración. El trámite busca delimitar quién puede usar el nombre protegido y bajo qué condiciones, no convertir cualquier adorno de papel en artesanía de Huixcolotla.

Cómo mirar y comprar con contexto
Antes de preguntar cuánto cuesta una tira, conviene preguntar dónde se elaboró, si fue cortada a mano o por máquina, qué materiales se usaron y quién diseñó la pieza. Comprar con procedencia clara ayuda a distinguir el trabajo artesanal de una decoración industrial que imita su apariencia.
El papel picado dura poco por naturaleza; ésa no es una falla. Su fragilidad forma parte de una estética que transforma el espacio durante la fiesta y desaparece después, mientras el conocimiento del taller continúa.
Fuentes
Secretaría de Cultura, CID Alberto Beltrán: ficha del libro “El papel picado”.
Diario Oficial de la Federación / IMPI, solicitud de indicación geográfica, 7 de julio de 2026.