La Feria Nacional del Mole continúa en San Pedro Atocpan, Milpa Alta, durante este fin de semana del 17 y 18 de octubre. Su edición 49 está programada hasta el domingo 25, con preparaciones tradicionales, venta de mole y actividades culturales para acercarse al oficio detrás de uno de los sabores emblemáticos de la cocina mexicana. El calendario coincide en el anuncio del comité organizador y la cobertura de La Jornada del 11 de octubre.
El almendrado y sus acompañantes
El mole almendrado ocupa el centro de la propuesta. El comité anuncia platos con guajolote, además de mole rojo con pollo, pipián con carne de cerdo y chilacayotes, y conejo en adobo. Recorrer los menús antes de elegir permite conocer preparaciones distintas al pedido habitual.
Los productores participantes ofrecen también mole en pasta y granulado. Antes de comprar, conviene preguntar por el rendimiento de cada presentación, la proporción de líquido recomendada y los ingredientes que distinguen esa receta. Son preguntas prácticas para llevar la experiencia a la cocina de casa.
Una tradición familiar que se transforma
La Jornada recoge la participación de 17 expositores y productores, así como variedades con ajonjolí o manzana con nuez. En ese reporte, los productores describen la gastronomía del poblado como un trabajo familiar transmitido durante generaciones. La diversidad de recetas permite mirar la feria como un encuentro entre cocinas, además de un espacio de venta.
En la inauguración, según el periódico, 160 cocineros prepararon una enmolada de 80 metros, repartida entre 2 mil 500 personas. Es una muestra del trabajo colectivo que acompaña al encuentro.
Larousse Cocina sitúa la primera Feria Nacional del Mole en 1977 y explica que existen distintas versiones sobre el inicio de su comercialización en Atocpan. En esas historias aparecen familias que llevaron sus preparaciones a vender a la capital, entre ellas una establecida cerca de La Merced.
La misma fuente relaciona el mole con las fiestas patronales de la comunidad y destaca su variedad almendrada. Esa continuidad entre celebraciones, comercio y cocina ayuda a entender por qué conocer a quienes lo elaboran aporta algo que una lista de ingredientes no alcanza a contar.
Qué revisar antes de la visita
El recinto se ubica en el kilómetro 17.5 de la carretera Xochimilco–Oaxtepec, en San Pedro Atocpan, según la guía de El Financiero. La programación anunciada combina gastronomía, artesanías y presentaciones culturales; revisa los canales oficiales para confirmar actividades y horarios del día.
Ya en la feria, consultar el menú y preguntar el precio antes de ordenar ayuda a organizar el gasto. Para llevar mole, compara presentaciones y pide instrucciones de preparación. El calendario termina el 25 de octubre: todavía hay tiempo para conocer estas cocinas y sus distintas maneras de llevar el mole a la mesa.
